El japonés es un idioma SOV, es decir, sujeto-objeto-verbo, a diferencia de otros idiomas como el español, que son SVO, es decir, sujeto-verbo-objeto.
El japonés es un idioma SOV, es decir, sujeto-objeto-verbo, a diferencia de otros idiomas como el español, que son SVO, es decir, sujeto-verbo-objeto.