Cómo la IA encuentra tu negocio

Los chatbots de IA ven lo que está en la Web pública, no lo que está en las redes sociales

En este artículo, te voy a explicar cómo los chatbots de IA encuentran contenido en la Internet, y por qué es importante que todos los negocios hoy día tengan una presencia en la Web tradicional, no solo en las redes sociales.

 

La versión abreviada de este artículo es esta: Los chatbots de IA están “entrenados” en base a los datos disponibles públicamente en la Web. Toda información que requiera ingresar con credenciales para poder verla o que esté presentada de maneras complejas (como en páginas dinámicas) generalmente no es visible para un chatbot o solo es parcialmente visible. Es decir, la mayoría del contenido en las redes sociales es totalmente invisible para los chatbots.

 

Si quieres que un chatbot pueda encontrar tu negocio y les brinde información detallada sobre él a sus usuarios, necesitas tener una presencia en la Web más allá de las redes sociales.

Nota: Este artículo no contiene opinión alguna sobre si la IA es buena o mala. El objetivo de este artículo es simplemente informar sobre cómo funciona la IA y cómo esta impacta a los negocios. Al fin y al cabo, el conocimiento es la mejor herramienta para manejar lo que sea que esta y otras tecnologías puedan traer.

Tabla de contenido

En el principio era la Web

¿Y qué es “la Web” en sí?

 

Primero hagamos una distinción. La Internet y la Web no son la misma cosa.

 

La Internet es la red física de computadoras a la cual se conectan todos los dispositivos “en línea” para poder comunicarse entre sí por todo el mundo.

 

La Web (también llamada la World Wide Web) es una infraestructura informática que se pudo construir gracias a la Internet. De manera sencilla, la Internet está compuesta de los servidores de computadora, los cables y las redes inalámbricas que conectan a todos los dispositivos. La Web es el contenido que vemos por Internet.

 

El contenido que vemos en la Web está escrito principalmente en HTML, un lenguaje de programación diseñado para estructurar datos para presentarlos a un navegador web, el software que usas para ver sitios y páginas web.

Y entonces las redes sociales restringieron la Web

A principios de los 2000, a medida que la tecnología Web fue avanzando rápidamente, nació el contenido generado por usuarios.

 

Uno de los pioneros del contenido generado por usuarios fue YouTube, fundado en 2005.

 

Aunque hoy día la idea de subir vídeos es completamente natural, YouTube fue un éxito instantáneo en 2005 porque fue una de las primeras plataformas que les permitió a sus usuarios subir sus propios vídeos. Los vídeos no tenían que ser educativos ni “importantes.” Podías subir un vídeo de lo que fuera (dentro de las guías de YT, claro).

 

Para la misma época en que YouTube estaba ganando popularidad, otro sitio web enfocado en el contenido generado por usuarios también estaba ganando auge: Myspace, fundado en 2003.

 

Myspace fue uno de los primeros sitios conocidos como “redes sociales” en alcanzar una amplia base de usuarios. Otras redes sociales que estaban comenzando a ganar popularidad entonces eran Facebook (2007) y Twitter (2006), hoy día conocido como X.

 

Las redes sociales fueron de los primeros sitios web en comenzar la tendencia de requerir que los usuarios se registren e inicien una sesión solo para ver su contenido.1 Muchos sitios ya tenían funcionalidades que requerían ingresar con credenciales, pero usualmente solo hacía falta ingresar para subir contenido o llevar a cabo alguna operación en el sitio. En general, antes de las redes sociales, la mayoría de los datos en la Web era pública y cualquier persona podía verla sin necesidad de tener una cuenta en un sitio particular.

 

Debido a que algunas de estas redes sociales requerían iniciar una sesión solo para ver su contenido, en efecto estos sitios restringieron el acceso a partes de la Web solo a personas que tuvieran cuentas con ellos.

1Para ser justos, el contenido de Twitter se mantuvo mayormente público durante muchos años. Facebook, en particular, fue el que realmente trajo la dinámica de entornos restringidos a las redes sociales, puesto que inicialmente era un sitio web dirigido a estudiantes universitarios al que solo se accedía por invitación.

La Web restringida y segmentada creció y prosperó hasta que...

La Web restringida creada por las redes sociales continuó creciendo y expandiendo, especialmente a partir del lanzamiento del primer iPhone en 2007.

 

Ahora los sitios web tenían que adaptarse a las pantallas de los teléfonos móviles y a una nueva manera de presentar contenido: las apps de teléfonos inteligentes.

 

Ya a la Web no solo se accedía mediante navegadores de Internet. Ahora las apps también ofrecían acceso a la Web, usualmente a un segmento particular de la Web que ellas controlaban.

 

Este nuevo entorno fomentó avances en la tecnología Web que transformaron la manera clásica de presentar contenido web y crearon, en cambio, un nuevo estilo de presentación que ofuscaba en gran medida el formato clásico, directo y fácil de leer del HTML.

 

Esta Web dinámica está mayormente construida en JavaScript, un lenguaje de programación que permite buscar datos dinámicamente para actualizar partes de una página web en vivo en vez de tener que refrescar una página entera solo para presentar un pequeño cambio.

 

Debido a la manera en que JavaScript se implementa, las páginas web ya no se almacenan como páginas en sí. Muchos sitios web dinámicos se componen de scripts (código de programación que lleva a cabo acciones particulares) que utilizan pedazos y fragmentos de HTML para construir y reconstruir páginas enteras o partes de páginas en respuesta a alguna acción del usuario.

 

Como resultado de esta nueva metodología, a las herramientas automatizadas, tales como los algoritmos de Google que indexan la Web para crear sus resultados de búsqueda, se les hace mucho más difícil leer la nueva Web dinámica que la Web clásica.

 

A menos que no posean metadatos (información que describe el contenido de una página) de la página que estén evaluando, a menudo estas herramientas no pueden formar una idea acertada del contenido que encuentran en la Web.

...los chatbots de IA lo cambiaron todo

En 2022, OpenAI lanzó ChatGPT, evento que trajo consigo una nueva era en cómo la Web se ve y se consume: la era de la inteligencia artificial generativa.

 

La inteligencia artificial (IA) es un campo de la Ciencia de Cómputos que trata con el problema computacional de cómo lograr que las computadoras piensen como los humanos. La IA clásica aspira a desarrollar algoritmos que verdaderamente repliquen una forma humana de pensar en las computadoras.

 

La IA generativa no ha logrado alcanzar esa meta clásica de crear computadoras pensantes. En vez de ello, la IA generativa emplea una técnica llamada aprendizaje automático, la cual consiste en utilizar una cantidad increíble de datos para “entrenar” computadoras hasta crear un “modelo”. Luego, estos modelos se pueden cargar en otras computadoras mediante las cuales los usuarios pueden solicitarles que lleven a cabo alguna tarea.

 

Cuando se les pide que hagan alguna tarea, estos modelos son capaces de “inferir” lo que pudiera ser la respuesta correcta. Los algoritmos de IA generativa tratan de adivinar las respuestas a lo que sea que se les pida en base a los datos sobre los cuales fueron entrenados y según técnicas probabilísticas y estadísticas.

 

Los modelos extensos de lenguaje (LLM, por sus siglas en inglés) son una aplicación de los algoritmos de la IA generativa al lenguaje humano. Los LLM reciben un entrenamiento basado en una cantidad increíble de datos con el propósito particular de crear máquinas que puedan hablar como los humanos. Estos LLM a menudo se emplean para implementar chatbots de IA, como ChatGPT, los cuales son herramientas que les brindan a los usuarios la capacidad de interactuar con un LLM mediante una conversación (un chat) natural.

 

Y la cantidad increíble de datos que se emplea para entrenar estos LLM es… la Web.

 

Pero la nueva Web que las redes sociales ayudaron a crear es un entorno restringido y fragmentado. Durante el entrenamiento de un LLM, mucho del contenido restringido de las redes sociales es completamente invisible. Como consecuencia, los chatbots que funcionan en base a estos LLM no conocen casi nada del contenido generado por usuarios dentro de estas redes.

 

A medida que la adopción de los chatbots sigue en aumento, muchos usuarios hoy día optan por hacerle preguntas a un chatbot en vez de visitar un sitio web, ir a las redes sociales o buscar en Google.

 

Sin embargo, estos chatbots no conocen el contenido restringido de las redes sociales, y, por ende, solo les presentan a sus usuarios su propia versión de la Web basada en el entrenamiento que han recibido.

Si toda la presencia web de tu negocio está en las redes sociales, la IA no te ve

Según las redes sociales se tornaron populares, muchos negocios que tradicionalmente hubieran tenido un sitio web o, al menos, un blog público comenzaron a mover su presencia web a las redes.

 

Pero los chatbots no pueden acceder a todo el contenido de estas redes.

 

Esta situación significa que, si un usuario le pregunta a un chatbot sobre algo que pudiera ser relevante a tu negocio y el entrenamiento del chatbot nunca llegó a ver información de tu negocio en las redes, tu negocio no existe en el LLM del chatbot.

 

Hoy día, los chatbots están equipados con la capacidad de hacer búsquedas Web instantáneas. Esta funcionalidad tiene el propósito de permitirles a los chatbots acceder a información nueva que haya surgido luego de que su entrenamiento haya concluido. Sin embargo, aún con estas búsquedas Web, los chatbots generalmente no pueden adentrarse de lleno en las redes sociales, lo que significa que tu negocio como quiera sigue siendo invisible si solo existe en las redes sociales.

 

Para que los chatbots y sus usuarios te puedan ver, necesitas tener una presencia en la Web pública. Necesitas un lugar en la Web en el que tengas una página pública sencilla que contenga información clara y sencilla sobre tu negocio en un formato sencillo (que no se ensamble dinámicamente con JavaScript).

 

Es decir, los chatbots prefieren páginas que se parezcan a la Web clásica, páginas con buena estructura de HTML e información sencilla y directa. La era de los chatbots está fomentando un regreso a la Web pública y sencilla.

 

Ciertamente los chatbots crean su propia versión de la Web (lo que tiene implicaciones negativas), pero dicha versión de la Web se construye con datos públicos, no con datos restringidos.

 

Así que, si quieres que los chatbots les brinden a sus usuarios información sobre tu negocio cuando pregunten algo relevante a él, tienes que asegurarte de que los detalles de tu negocio formen parte de la versión de la Web que estos chatbots ofrecen.

Si actualmente no estás en la Web pública, busca estarlo

Para que los chatbots de IA vean tu negocio, tienes que tener la información de tu negocio en la Web pública.

 

Esto no significa que debes abandonar tu estrategia de redes sociales. Significa que tienes que colgar la información de tu negocio en la Web pública con el fin de guiar a la gente a tus cuentas en las redes sociales.

 

Puedes crear un sitio web, comenzar un blog, conseguir que te mencionen en artículos en otros sitios web. Toda información de tu negocio que puedas colgar en la Web pública será capturada en algún momento por un chatbot de IA.

 

Asegúrate de redactar una descripción sencilla y directa de tu negocio y que esta aparezca de manera sencilla en pantalla. Recurda: no le estás vendiendo tu producto o servicio al chatbot, lo estás informando sobre tu producto o servicio para que el chatbot, a su vez, informe a su usuario.

 

A continuación presento un ejemplo para una panadería imaginaria llamada “Pan no Pan 1001”:

 

“Pan no Pan 1001 es una panadería novedosa ubicada en Santurce, Puerto Rico. Su especialidad son los postres asiáticos con sabores puertorriqueños. Su producto famoso es el cheesecake japonés de coquito, el cual ha sido reseñado en varios blogs de comida locales luego de tornarse viral. Además de las ventas al detal, Pan no Pan 1001 también ofrece servicios de catering, tanto a individuos como a empresas. Puedes conocer más acerca de Pan no Pan 1001 en su cuenta de Instagram: @[nombre].”

 

Como puedes ver en este ejemplo, la información brindada es sencilla y directa. No hay nada de ventas agresivas ni promociones. Solo se brinda una descripción que está escrita de una manera muy similar a la que un chatbot probablemente usaría para hablarle a su usuario sobre tu negocio.

Haz que los chatbots de IA trabajen para ti

Al colgar la información de tu negocio en la Web pública, lograrás que los chatbots capturen esta información, y harás que los chatbots trabajen para ti, puesto que presentarán tu negocio en la manera en que decidas presentarlo.

 

No te vuelvas invisible en la era de la IA. Cuelga la información de tu negocio en la Web pública y móntate en la ola de mercadeo de chatbots de IA.

 

¡Te deseo mucho éxito con tu negocio!

By José Carlos Bonilla

José Carlos Bonilla Martín es un consultor lingüístico profesional nacido y criado en Puerto Rico. Posee una maestría en Traducción del Programa Graduado de Traducción de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras y un bachillerato en Ciencia de Cómputos, también de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. José Carlos es, además, un ferviente estudiante de idiomas, y ha estudiado japonés por su cuenta desde 2005. Durante su tiempo libre, José Carlos disfruta de la fotografía, de una buena taza de café negro, de leer cómics japoneses (en japonés) y de asistir a catas de vino. José Carlos es también un entusiasta de Linux y le tiene mucho cariño a la línea de comandos.